Los senderos de los antiguos Campos del Tuyú, observación de aves y una merienda junto a la Ría de Ajó
Ayudado por los intermitentes destellos del tibio sol de invierno, el paisaje natural resalta sus tonalidades verdes desde la tranquera del campo Los Zorzales, en el punto final de un camino desprendido de General Lavalle.
Es, además, el lugar acordado para el inicio de la actividad de senderismo “Camino a Las Parvas”, una salida guiada de baja dificultad en busca de especies autóctonas de flora y fauna.
Ese resguardo de diversidad nativa tiene continuidad a unos 7 kilómetros hacia el sur, cerca de la Punta Rasa de la Bahía Samborombón, donde florece el Parque Nacional Campos del Tuyú.
No suena desatinado, de todos modos, establecer el punto de partida de la excursión en el casco urbano del pueblo, como para despegar debidamente estimulados con las tortas negras y blancas que salen del horno a leña de la panadería Del Pueblo, un bastión de las tradiciones locales que la familia Latchuk atiende desde hace 65 años.
Otra opción para arrancar es la visita al Museo Regional creado para rescatar el legado que dejó en estos pagos del sur bonaerense el payador Santos Vega.
El comienzo de la caminata
La caminata de dos kilómetros hasta la orilla de la Ría de Ajó, indefectiblemente dispensa un paseo en todo momento grato, así anunciado desde el primer instante por el persistente chillido de las cotorras y los teros, que desplazaron a un segundo plano la melodía más tenue que ofrecen los zorzales.
El primer tramo del recorrido atraviesa montes de tala, coronillo y sombra de toro.
El sendero empieza a viborear donde el monte de tala crece en espesor y parece perderse definitivamente una vez que salen a escena las gruesas siluetas de coronillos y estilizados troncos de sombra de toro.
Pájaros de vuelo corto copan la escena y los visitantes preparan sus cámaras, sin perder los pasos de las guías e intérpretes de sitio Gabriela Tellechea y Julieta Pignanelli, que se muestran tan conocedoras del terreno como la dueña del predio, Ivana Michelis, que encabeza el grupo.
El panorama, ahora ampliado por los patos y gallaretas de un bañado más las fugaces apariciones de zorzales, lechuzas vizcacheras, benteveos y picos de plata, parece presentarse a la medida de dos ornitólogos, que llegaron advertidos de esta diversidad de aves que comparten su hábitat con zorros, cuises, mulitas y nutrias.
La caminata desde la tranquera del campo Los Zorzales hasta la Ría de Ajó recorre dos kilómetros.
Pero aquí hay materia de sobra para complacer a todos. Mientras los especialistas hacen lo suyo con los binoculares a mano, una decena de visitantes deleitan la vista con la flor blanca de la orquídea del talar.
La riqueza del pastizal pampeano y la ría
Más adelante, una vez que se despeja el grueso manto de los árboles y la senda de tierra recupera su traza a cielo abierto, el pastizal pampeano recubre un campo salpicado de plantas de menta silvestre, carqueja y hongos, otra buena razón para hacer un alto y lograr una secuencia de imágenes en primerísimo plano.
Caballos sueltos, vacas, ovejas y terneros pastan bajo las aspas de un molino de chapas brillantes, indiferentes al avance del grupo de aventureros.
El horizonte de la ría asoma al fondo. Gaviotas cocineras sobrevuelan los movimientos acompasados de un puñado de flamencos juveniles rosados y blancos, en notorio contraste con la espera inmóvil de los pescadores de la orilla, aferrados a sus cañas en procura de la preciada corvina negra o, al menos, algún ejemplar de lisa, pejerrey, carpa, lenguado o pescadilla.
Por el momento, solo algún carpincho o un zorro algo desorientado se prestan a acompañar a estos hombres dotados de paciencia a toda prueba.
Enormes hongos aparecen en la zona de pastizal pampeano, en la excursión «Camino a Las Parvas».
Una merienda al atardecer
A esta altura, cuando el sol del atardecer ya dispara en el cielo su batería de fulgores rojos, ocres y anaranjados, el relato de Tellechea remite a la epopeya de Pedro Luro, que llegó al país desde Francia en 1837 y se radicó en la estancia Dos Talas (en la zona rural de Dolores), antes de poner pie en General Lavalle y construir el saladero Don Pedro, que sumó a los establecimientos San Carlos y San León, que acababa de adquirir.
El inmigrante europeo tomó la posta de los hermanos Gibson, que a mediados del siglo XIX habían creado la grasería Islas del Boneto, un emprendimiento pionero en la zona, dedicado a faenar ovejas para industrializar la grasa y el cuero.
Las aguas de la ría -a veces dulces y otras cargadas de sal, según los dictados de cada marea- empapan los últimos vestigios de los cimientos de ladrillos que instaló Luro cerca del puerto de General Lavalle.
Merienda con tradicionales productos de General Lavalle, en el final del recorrido, con vista a la ría.
El tramo final de la tarde encuentra a los caminantes todavía metidos de lleno en su plan de aprendizaje y descubrimiento.
Esta vez orientan su mirada atenta hacia las bandadas de teros reales, gaviotas y ralladores sin perder de vista a garzas y cangrejos ni a la suculenta merienda de productos locales que vislumbran.
De a poco cae el telón sobre el tajo acuático de 25 kilómetros de largo y 165 metros de ancho, mientras una bandeja desbordada de tortas negras, pasteles, churros y panes caseros señala el final a toda orquesta de este emprendimiento pensado como una forma de turismo comunitario sostenible.
Un nido sobre una rama de un ejemplar de sombra de toro, en el campo Los Zorzales.
Cómo llegar a General Lavalle
- Desde la ciudad de Buenos Aires hasta General Lavalle son 300 kilómetros por Autopista a La Plata y rutas 2 y 11.
- Bus Plusmar o Cóndor Estrella desde Retiro hasta San Clemente del Tuyú (4 a 5 hs.), $ 20.000 a $ 25.000 en semicama y $ 25.000 a $ 55.000 en coche cama.
- Remís Erdocia para 4 pasajeros de San Clemente a Gral. Lavalle, $ 25.000 (02252– 15516188).
El primer tramo del sendero de «Camino a Las Parvas».
Dónde alojarse
- Posada Venados del Tuyú: habitación doble con desayuno, $ 62.000 (02257- 15665358 / venadosdeltut@gmail.com).
- Cabañas La Lechuza: un día y una noche por persona con cocina, heladera, parrilla, wi-fi y cochera cubierta, $ 19.000 por persona (02257- 15661105 / info@cabanaslalechuza.com.ar / www.cabanaslalechuza.com.ar).
Caballos sueltos del otro lado de la tranquera del campo Los Zorzales.
Cuánto cuesta
Salida guiada “Camino a Las Parvas” (3 hs.) con merienda, $ 20.000; de 4 a 12 años, $ 12.000.
Dónde informarse
- (0221) 154818037 / (02252) 491-053/091
- ecosdeltuyu@gmail.com
Fuente: Clarin
